La Comunidad de Madrid albergará el proyecto Q-MIND (Quantum Madrid for Innovation and New Developments) con el objetivo de transformar el tejido empresarial y ser polo de referencia mundial en tecnología cuántica, como ha manifestado la consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, durante su visita a la sede del grupo GMV, que lidera esta iniciativa de tres años de duración con una inversión de 5,3 millones de euros.
Desde una perspectiva científica y económica, permitirá avanzar en computación cuántica, comunicaciones cuánticas seguras y criptografía post cuántica, tecnologías llamadas a transformar sectores clave como energía, banca, industria, defensa o ciberseguridad. Además, reforzará la soberanía tecnológica y la autonomía estratégica de la región contribuyendo a la seguridad digital en un contexto geopolítico global cada vez más complejo.
Q-MIND reúne a un consorcio sólido y altamente cualificado que combina grandes empresas, startups y centros de investigación de primer nivel. Junto a GMV participan BBVA y Repsol, referentes en los sectores financiero y energético; las empresas tecnológicas GMV Aerospace and Defence, Inspiration, Q, Q Dynamics y QoolNet; y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), con el apoyo de centros universitarios y tecnológicos como Tecnalia, la Universidad Politécnica de Madrid, la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Alcalá.
Esta alianza público-privada garantiza la capacidad científica, tecnológica e industrial necesaria para desarrollar soluciones cuánticas de alto impacto. El proyecto forma parte del programa cofinanciado con fondos europeos FEDER y tiene como objetivo llevar la revolución cuántica desde los laboratorios hasta la economía real.
Computador cuántico Universidad Politécnica de Madrid
Zarzalejo ha recordado, además, que en la estrategia Comunidad de Madrid Región Universitaria, el Gobierno regional va a adquirir un computador cuántico que se instalará en la Universidad Politécnica de Madrid. Este dispositivo, el primero de España que funcionará desde una universidad pública, estará al servicio de centros de investigación como los IMDEA y el IMIDRA, organismos públicos como hospitales, pero también del tejido empresarial, especialmente pymes y startups.
