La computación cuántica ensaya su desembarco en la realidad industrial

El sector manufacturero ha dejado de situar esta nueva disrupción en un horizonte lejano y teórico y explora ya sus posibilidades en la optimización de procesos complejos

Durante años, la computación cuántica ha estado asociada a un horizonte lejano, más vinculado a la investigación que a la actividad empresarial. Sin embargo, el escenario empieza a cambiar. Sin alcanzar aún un grado de madurez suficiente para su despliegue masivo, la tecnología comienza a despertar interés en la industria, no tanto por lo que es hoy, sino por lo que puede llegar a ser.

El cambio de enfoque es claro. Las conversaciones ya no giran solo sobre capacidades teóricas, sino sobre problemas concretos. En sectores como energía, logística o telecomunicaciones, las empresas empieza a preguntarse si la computación cuántica puede ayudarles a resolver retos que la informática clásica aborda con dificultad. «Estamos en un estadio ligeramente más maduro», explica Irene López de Vallejo, responsable de tecnologías cuánticas en Tecnalia, centro de investigación aplicada y desarrollo tecnológico. El avance se apoya en la mejora del hardware, un horizonte temporal más definido y mayor pragmatismo desde la industria.

El interés se concentra en un tipo concreto de reto; los problemas de optimización compleja. Son situaciones en las que intervienen múltiples variables y donde el número de combinaciones crece de forma exponencial. Planificar rutas logísticas, asignar recursos en una planta industrial o gestionar redes energéticas son algunos ejemplos. En estos casos, los sistemas clásicos ofrecen soluciones válidas, pero no siempre óptimas, y a menudo requieren tiempos de cálculo elevados. La computación cuántica plantea una aproximación distinta. Al trabajar con qubits, capaces de representar múltiples estados simultáneamente, permite explorar más soluciones en paralelo. «Un ejemplo claro es la optimización del empaquetado de productos. En proyectos desarrollados con empresas, se ha logrado mejorar la distribución de paquetes dentro de cajas, obteniendo resultados prometedores. Estos avances permiten entender mejor el potencial de la tecnología, aunque aún conviven con limitaciones frente a los métodos clásicos», explica Eneko Osaba, investigador principal en el área de computación cuántica de Tecnalia. Osaba afirma que no se trata de sustituir la computación tradicional, sino de complementarla. Uno de los enfoques más prometedores es el modelo híbrido, en el que sistemas clásicos, inteligencia artificial y algoritmos cuánticos trabajan conjuntamente.
Publicado en ABC (04/05/2026)

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